Vivimos con la mente llena de cosas. Y, en gran medida, vivimos corriendo para conseguir más.
Puede tratarse de bienes materiales como el dinero o una casa; de relaciones como el amor o la familia; o pueden ser valores invisibles pero pesados, como el estatus social, la reputación, el orgullo o el poder. Incluso, deseamos fervientemente tener buena salud y anhelamos alcanzar la felicidad y la paz.
La trampa de tener y el miedo a perder
A lo largo de la vida, a veces conseguimos lo que queremos y otras veces lo perdemos.
Cuando no tenemos algo, sufrimos por esa carencia. Cuando por fin lo conseguimos, a menudo no nos llena como esperábamos y sentimos una profunda insatisfacción. Y aun cuando creemos tenerlo todo, vivimos con la ansiedad constante y el miedo de perderlo algún día. Vivimos en una montaña rusa emocional, agotándonos cada día para conseguir más y protegiendo con angustia lo que ya tenemos.
El origen de la ansiedad: La Mente Falsa
Todos estos miedos y deseos provienen de una mente que hemos ido formando a lo largo de nuestra vida, basándonos exclusivamente en lo que hemos visto, escuchado, aprendido y experimentado. Como es una mente que nosotros mismos hemos fabricado y que solo existe en nuestra propia cabeza, en nuestro método de meditación la llamamos la «mente falsa».
Cuando conversamos con las personas que llegan a nuestro centro, vemos que la gran mayoría ha perdido su equilibrio emocional justamente por esto: el deseo desesperado de obtener algo y el miedo profundo a soltarlo.
Al principio, muchos llegan buscando meditar solo para «calmar» temporalmente esa mente ansiosa. Sin embargo, a medida que avanzan en el proceso, logran reconocer esta mente falsa y comienzan a vaciarla.
Cuanto más desechan esos pensamientos, más se dan cuenta de que habían vivido engañados por su propia mente. Creían firmemente que acumular cosas los haría felices y que perderlas sería una tragedia, pero descubren que esa presión era solo una ilusión creada por las cargas que habían almacenado.
Despertar a tu Verdadera Esencia
A medida que vacías esa mente falsa, sale a la luz tu verdadera esencia, que siempre estuvo ahí, cubierta por el ruido mental.
Ahí te das cuenta de que el ser humano es, por naturaleza, un ser completo y feliz. Descubres que la vida en sí misma ya tiene un valor inmenso. Al vivir desde esta esencia y reconocer lo que de verdad importa, te enfocas en metas que tienen un propósito real para ti, y dejas de sufrir o aferrarte a cosas innecesarias.
Si logras algo, lo agradeces profundamente; si lo pierdes, no sufres, porque tu mente ya no estaba apegada a ello desde el principio.
Cuando logras abandonar la mente falsa y vivir desde tu verdadera esencia, es cuando finalmente experimentas una paz mental absoluta e inquebrantable.
¿Sientes que el estrés de conseguir o el miedo a perder no te dejan vivir en paz?
Te invitamos a descubrir cómo nuestro método te ayuda a vaciar la mente y encontrar ese equilibrio interior. Contáctanos hoy y da el primer paso hacia tu verdadera tranquilidad.


