Si le quitas un caramelo a un niño de 5 años, probablemente llore y sienta que el mundo entero se le viene abajo. Para él, es un sufrimiento inmenso. Sin embargo, para ti como adulto, no es más que una rabieta sin importancia. El caramelo es un mundo para el niño, pero no significa nada para el adulto.
Lo mismo nos ocurre cuando un amigo nos cuenta un problema que lo tiene angustiado. Como lo vemos desde afuera, solemos pensar: «No es para tanto, la solución es bastante simple». Para ti es una situación fácil de resolver, pero para tu amigo, que está ahogándose en ese vaso de agua, es un callejón sin salida.
¿Por qué ocurre esto? Porque la dificultad de una situación no radica en la situación misma, sino en el estado de nuestra mente.
Construimos nuestra propia trampa
A lo largo de nuestra vida, vamos construyendo nuestra mente en base a todo lo que vemos, escuchamos y experimentamos. Y luego, vivimos atrapados bajo las reglas de esa misma mente.
- Si has construido una mente muy apegada al dinero (creyendo que sin él eres menos, o que solo vales si tienes cosas materiales), vivirás tu día a día en una montaña rusa de estrés financiero, sufriendo por cada sol que entra o sale.
- Si has construido una mente basada en el orgullo y el ego, vivirás a la defensiva. Para proteger ese orgullo, terminarás alejándote de las personas, chocando constantemente con otros o encerrándote en tu propio molde para no salir lastimado.
Todos estos miedos, prejuicios y ataduras son cargas que tú mismo llevas sobre los hombros. No existen en el mundo real, solo están en tu cabeza. Es lo que en nuestro método llamamos la «mente falsa».
Vaciar para ver con claridad
Cuando decimos que algo «es muy difícil» o «es un sufrimiento insoportable», en realidad es solo una etiqueta que esa mente falsa le está poniendo a la situación según sus propios traumas y miedos acumulados. Si no tuvieras esos filtros en tu mente, podrías ver la misma situación con otros ojos.
Nuestra práctica de meditación se enfoca exactamente en esto: vaciar esa mente falsa que hemos formado.
Cuanto más vacías esos pensamientos acumulados, más sale a la luz tu verdadera esencia. Al vivir desde ahí, los prejuicios de lo que es «difícil» o «fácil» desaparecen. Logras ver la vida de manera completamente objetiva.
- En tus relaciones: Al soltar tu ego, puedes tratar a los demás con una empatía profunda y genuina, sin juzgarlos desde tus propios prejuicios.
- En tus problemas: Al enfrentar un desafío en el trabajo o en la vida, en lugar de paralizarte por el estrés, simplemente haces lo que tienes que hacer con una actitud positiva y dando lo mejor de ti.
Es posible vivir así, con ligereza y claridad, pero primero debes liberarte de esa mente que te engaña.
¿Sientes que te ahogas en problemas que otros ven como sencillos? No dejes que tu mente falsa te siga engañando. Aprende a vaciar tus pensamientos para revelar tu verdadera esencia y recuperar la claridad en tu vida. Contáctanos hoy y descubre cómo nuestra meditación guiada puede ayudarte a dar el primer paso.


